¡Hola chaskis!
El libro que os traigo hoy es el de La voz de Amunet de Victoria Álvarez. Hace meses (antes de que me metiese yo también a reseñar) se lo vi en sus stories a Laura de @Fantasyliterature y os prometo que viéndole hablar de lo mucho que le gustó el libro me enamoré.
Y no es para menos porque, aunque no sea el tipo de libro que suelo leer lo disfruté mucho. Entraré en detalles en seguida, pero ya os adelanto que el libro es muy adictivo.

Amunet vive en la época de Akhenaton (el ante último de los antiguos faraones) con todos los cambios políticos que supone que los antiguos Dioses sean olvidados para empezar a adorar a Atón, Dios del sol.
Ella, que es una mujer fuerte y con convicciones, se ve envuelta en una época donde al tratarse de una Heka (sacerdotisa) será esencial para el nuevo gobierno.
La historia transcurre alrededor de cuatro personajes principales: Amunet, Khay, Shaheen y Gabriel y a caballo entre dos épocas (1346 a.C y 1799) que aunque a priori no tengan nada que ver, las une la ambición de hombres que quieren jugar a ser Dioses.
El libro, preciosamente narrado, nos presenta así a cuatro personas totalmente distintas que ven unidas sus vidas por acontecimientos fortuitos. Para mí, uno de los puntos fuertes del libro son los personajes, que perfectamente descritos, sirven de hilo conductor para una historia por momentos intrigante, por momentos angustiosa, pero siempre llena de historia y de fantasía. Me gustó mucho que todos los personajes escondan algo. Un gran secreto que les inunda el alma y les hace fingir ser quien no son en realidad.
Shaheen que fue sin lugar a dudas mi personaje favorito, es quien puede comunicarse con Amunet y también quien nos sirve de hilo conductor para entretejer las historias de todos los demás personajes. A las órdenes de Bonaparte, el personaje será una ficha esencial para los planes de la Heka y también del que quiere ser emperador de Francia. Lo que más me enamoró de este personaje fue su secreto, que aunque se desvela bastante al principio me impactó y me produjo una conexión instantánea. Amé la manera que tiene el personaje de evolucionar aunque me frustró que la desesperación de otros, que las circunstancias... se lo hagan pasar tan mal. Para mí, es el mejor personaje del libro y también probablemente, el que peor explotado está. Siento que no se ahonda mucho en su historia, y que cuando se hace es principalmente por la conexión que tiene con Amunet y no por el personaje en sí.
Gabriel es ese personaje que al principio me aburría y que después terminó siendo el único que me interesaba. Una de las críticas que le hago al libro es que en la segunda mitad del libro toda la historia se vuelve pesada y lúgubre y Gabriel es el único que se aleja un poco de esos tintes oscuros que rodean a los demás protagonistas.

Amunet me provocó un sentimiento de amor-odio a lo largo de todo el libro. Por una parte entiendo su manera de ser y de pensar y comparto su pena e incluso su ira. Siento que es una mujer luchadora que toma las deciosiones (equivocadas o no) en base a las cartas que le han tocado en la partida. Es para mí una mujer que con lo que tiene hace lo que puede, porque al fin y al cabo, pese a sus poderes, se mueve en un mundo de intrigas y poderes políticos que van más allá de lo meramente terrenal. Pero por otra parte la odio porque siento que es injusta. Sobre todo con Shaheen. Comprendo que para ella no tiene que ser sencillo verse unida a una persona que en principio la odia, pero siento que el trato que le da a Shaheen no es justo en ningún momento. Para mí resultó egoísta, malvada y frívola sin justificación alguna y que cuando es cruel lo hace por venganza.
Con respecto a la trama, creo que es un libro perfectamente hilado. No deja cabos sueltos y todos los personajes, incluidos los secundarios, tienen un transfondo digno de mención. Se ve que la autora es una entendida en las épocas históricas que trata y me parece fascinante la manera en que recrea un mundo que es, a mi entender, complicadísimo por ser dos épocas complicadas en el ámbito político y social. Siento que aprendí mucho con esta novela.
Y sin embargo, aunque uno de sus grandes fuertes sea precisamente la veracidad histórica, también pienso que es fácil perderse en sus tramas por lo detalladas que son. Creo que si el lector no tiene ni idea sobre esta etapa egipcia o sobre la época Napoleónica entonces, es probable que se sienta perdido, porque hay muchos cambios políticos y muchas intrigas.
Como gran pega, destacar que la segunda mitad del libro y hasta poco antes del final, se me hizo pesada, en parte porque todos los personajes (excepto Gabriel) se vuelven muy lúgubres y en parte porque siento que todo pasa muy rápido.
Puntuación: 4/5 ⭐⭐⭐⭐